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Desde las 17 horas, el emblemático Dragón Rojo fue protagonista de una tarde pensada para compartir en familia, con música, danzas y diferentes expresiones culturales que acompañaron una nueva celebración de uno de los atractivos más reconocidos de Trevelin.

 

Detrás del Draig Goch hay también una historia de creación y generosidad. La monumental obra, de más de cuatro metros de altura, fue realizada por el artista local Tomás Schinelli, ingeniero forestal de profesión que encontró en la herrería artística otra forma de expresión y es autor de numerosas obras emplazadas en la región. El dragón llegó a la comunidad gracias a la donación del Dr. Juan Carlos Mantegna, exintendente de Trevelin, cuyo aporte permitió que la obra pasara a formar parte del patrimonio y del paisaje cotidiano de la localidad. 

A cinco años de su emplazamiento, aquella obra se ha convertido además en un atractivo para quienes visitan Trevelin: sus dimensiones, su estructura realizada en hierro y, especialmente, las llamaradas que expulsa por su boca hicieron del Draig Goch una de las postales características del centro de la localidad. 

La Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Trevelin y sus Parajes tuvo a su cargo la totalidad de la grilla artística de la celebración, que contó con las presentaciones de Danzas Galesas Cwm Hyfryd, a cargo de la profesora Jessica Jones; Pedro y Luisa; Darío y Jesús Gajardo, con arpa y bandoneón; Danzas Folklóricas Pellü Weche; Surco Dúo; Danzas Folklóricas Raíces del Sur y Aires Chilenos.

Uno de los momentos más especiales de la tarde llegó a la hora de celebrar el aniversario, cuando Surco Dúo tuvo a su cargo el “Feliz Cumpleaños” para el Draig Goch, acompañado por el público que se sumó al festejo.

Durante la jornada también se sortearon dos huevos de chocolate elaborados por Braese Chocolatería, que fueron donados por la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Trevelin y sus Parajes y por el Restaurante El Molino, sumándose de esta manera a la celebración.

Y, como no podía faltar en su cumpleaños, el Draig Goch volvió a desplegar toda su imponencia y encendió su característica llamarada ante vecinos y turistas, en uno de los momentos más esperados y fotografiados de la tarde.

Familias con reposeras y mates, vecinos, artistas y visitantes compartieron así una jornada al aire libre en pleno centro de Trevelin, en la que confluyeron la cultura galesa y las diferentes expresiones artísticas que forman parte de la comunidad.

Cinco años después de su llegada, el Draig Goch ya no está solo. Su presencia dio lugar a un legado que hoy puede encontrarse en distintos rincones de Trevelin y sus parajes, donde otros dragones también hacen guardia, incorporándose al paisaje y sumando nuevas historias alrededor de una figura profundamente vinculada con la cultura galesa.

Autor: admin